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¿Estoy formando a un genio tímido?

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Psic. Clin. Dra. Martha Leiva
Directora Family’s House.

En nuestro país, la necesidad de desarrollar habilidades cognitivas se hace inminente, pues, necesitamos niños que marquen nuestra representatividad en esferas internacionales. Existen actualmente marcadores universales que nos demuestran que en realidad lo estamos logrando, y lo cierto, es que nuestros niños necesitan reforzar sus potenciales para poder competir en el campo laboral que han de elegir: “Habilidad con calidad”. Entonces, buscamos la manera de crear habilidades, desarrollar potenciales, generar personas más evolucionadas en nuestro medio social.
Sin embargo, nos es difícil entender que la evolución humana no sólo se da a través de la adquisición de habilidades cognoscitivas, sino también a través de habilidades sociales, donde se enmarcan calidades afectivas que normen nuestros sentimientos, nuestras emociones. Se hace interesante hablar de cómo estimular estructuras psicológicas sanas, donde gobiernen formas y estilos adecuados en las relaciones humanas y familiares rumbo hacia una salud psicológica. El fortalecimiento de nuestras áreas afectivas con estimulaciones apropiadas nos conduce a desarrollar motivaciones de placer hacia la vida, donde el deseo de superación, el engrandecerse psíquicamente, responde a metas, a sensaciones, a deseos de vivir, de organizarse en familia, centrando sus intereses en aspectos básicos de unión, de enlace y afectuosidad. Sin ello, la vida humana se convertiría en un mundo árido, plástico y superficial, racional y robotizado.
Es agradable ver como los Centros de Estimulación Temprana cada vez más aumentan en nuestra población, la dificultad existe en la diseminación de estos centros. Realmente ¿cubren nuestras expectativas?. La estimulación debe ser integral, cuidando todas las áreas que favorecen los programas de Estimulación Temprana. Mi observación es que las ofertas son deslumbrantes, pero la forma de cómo estructuran estos programas no reflejan en todo la vigilancia absoluta que merece tener cada bebé, cada niño. Resulta preocupante desarrollar niños e integrarlos en hogares desarmónicos, donde las discordias familiares prevalecen. La promoción de familias divorciadas son de casi la mitad por aula, la otra mitad están en hogares constituidos o ya afrontando dificultades. Es fácil advertir la tendencia a la desarmonía y las visitas cada vez más periódicas de niños a consultorio que fueron estimulados tempranamente, y que ahora presentan trastornos de conducta, timidez o impulsividad manifiesta. Es que el campo de la estimulación no sólo obedece a desarrollar facultades intelectuales, sino ha observar con minuciosidad cómo se desarrolla estructuras psicológicas sanas en base a una salud psíquica.
Al niño se le debe estimular en sus ambientes familiares, en donde los padres deberán manejar conceptos claros de crianza, de relaciones afectivas oportunas como el de brindar esa seguridad psicológica a ese niño, lo cual facilitará su fortaleza, su principio de enfrentamiento y soporte a sus miedos. Estas actitudes generarán niños mucho más resueltos en sus acciones y decisiones. Los padres de niños estimulados deberán cuidar su vida de pareja y su organización familiar.
La indiferencia afectiva, los constantes vacíos que los padres establecen en la comunicación con el niño y sus dificultades de pareja sólo sirven de portadores para provocar desequilibrios. Así, el padre que llena de objetos al niño pero se desconecta afectivamente de él, hace que el niño se vuelva materialista y pierda su proceso de humanización.
Hay padres que hablan con sus pequeños hijos, los mecen, les cantan y juegan con ellos. Son estos padres que generalmente están en buenas condiciones psicológicas, que sin saberlo aplican las pautas vitales de estimulación temprana y los asesoramientos para ellos se hacen más fáciles.
Existen 3 aspectos necesarios que todo padre debe de saber para el manejo de la estimulación psicológica: la lactancia placentera (alejándose de las lactancias mecánicas), los toques afectivos que merecen tener todo niño, estimulando sus afectos y la risa del bebé, aspectos necesarios que le dan vitalidad absoluta en su desarrollo. Estas acciones en etapas primarias deberán ser acompañadas posteriormente con los métodos correctivos empleados por los padres en mutuo acuerdo para formar hábitos y de esta forma organizar la conducta de su niño, así como el desarrollo de su socialización. El niño es naturaleza pura, no lo alejemos de ambientes que nos brinda la propia naturaleza para lograr esa expansión corporal. Y sobre todo el mensaje principal: la familia constituida forma niños con mejores habilidades.
“Un niño genio o hábil disfruta de vivir y compartir”.

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