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El placer de la alimentación

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Psic. Clin. Dra. Martha Leiva
Directora Family’s House.

La alimentación constituye una de las componentes de la salud, la calidad de vida y el bienestar. La alimentación es fruto de una co-evolución entre los factores ecológicos productivos y las estrategias de organización social. Los hábitos alimentarios se insertan en un contexto cultural en el que existen normas y creencias sobre los procesos de obtención, preparación e ingestión de alimentos.
Sin embargo, hablar de alimentación es hablar no sólo de lo que comemos, sino también de todo lo que conlleva la alimentación y el placer que acarrea consigo y que lo hace posible.
El placer de la alimentación se convierte en un placer en sí mismo desde la infancia;  de acuerdo a la psicología dinámica, Freud afirmaba que  los niños son criaturas orales que manifiestan su placer con actividades como succionar o morder objetos. Posiblemente el bebé invierte energía psíquica y se vincula a cualquier persona u objeto que le proporciona placer oral.  Los bebés aprenden a involucrarse afectivamente con sus madres porque son éstas las que les dan placer mediante la alimentación. Los niños tendrán un apego seguro hacia sus madres si éstas están relajadas durante la alimentación proporcionándole así el placer oral.
Así mismo Erickson,  considera que la situación de alimentación es lo mejor para la formación del apego. Una madre que deja algunas veces hambriento al bebé o que lo desteta muy pronto, es más probable que tenga un hijo ansioso y que no desarrolle un sentido de confianza en los demás. La desconfianza provocará una sobredependencia (no por falta de amor) sino para asegurarse que sus necesidades sean cubiertas. Los niños que durante su infancia no aprenden a confiar en los otros, posiblemente de mayores rechazarán las relaciones cercanas de mutua confianza.

Por esto es importante recalcar que la alimentación va a tener una connotación afectiva, mostrando que  según los vínculos logrados en su primera infancia, la persona logrará mayor calidad y deleite en la alimentación y una mejor organización de hábitos en ésta.

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